A qué juega Azucarera

No se termina de entender cuáles son los motivos que impulsaron a Azucarera a presentar por sorpresa a finales de diciembre un nuevo planteamiento de contratación para esta campaña, rompiendo unilateralmente con todo lo pactado.

Azu­car­era tira­ba por la bor­da el Acuer­do Mar­co Inter­pro­fe­sion­al (AMI), fir­ma­do en diciem­bre de 2014. Un pro­ce­so que supu­so un largo tra­ba­jo de dis­cu­siones y enfrentamien­tos, en el que todas las partes tuvi­mos que ced­er para procu­rar un mar­co que garan­ti­zara el futuro y la esta­bil­i­dad a un sec­tor como es la remo­lacha, tan impor­tante para el cam­po y para la sociedad de Castil­la y León.

A lo largo de estos años de vigen­cia del actu­al AMI, todos hemos puesto de nues­tra parte para que fun­cionara. Los remo­lacheros han sem­bra­do pun­tual­mente, inclu­so en las cam­pañas más com­pli­cadas, y han logra­do mejo­rar pro­duc­tivi­dades y cal­i­dades, gra­cias a lo cual han man­tenido un pequeño mar­gen de rentabil­i­dad, muy lejos de los que existían en otros tiem­pos.

Tam­bién las admin­is­tra­ciones, gra­cias a la nego­ciación y pre­sión del sec­tor, man­tu­vieron un pago aso­ci­a­do al cul­ti­vo que, jun­to a la ayu­da del PDR, com­ple­ta cer­ca de 10 euros por tonela­da de apoyo, lo que supone alrede­dor del 25 por cien­to del pre­cio de la remo­lacha.

Y, por qué no decir­lo, Azu­car­era con­tribuyó a la mejo­ra de las condi­ciones del cul­ti­vo, tra­ba­jan­do tam­bién de cara a una opinión públi­ca muy sen­si­ble y medi­a­ti­za­da por cor­ri­entes que en los últi­mos tiem­pos defen­es­tran el con­sumo de azú­car y apues­tan por otros sucedá­neos, muchas veces sin ningu­na base cien­tí­fi­ca.

Así las cosas, nadie podía supon­er que Azu­car­era, para el últi­mo año de vigen­cia del AMI, cam­biara drás­ti­ca­mente las reglas y bajase 6,5 euros el pre­cio en la parte que le cor­re­sponde, el pago por raíz y los com­ple­men­tos por pro­duc­tivi­dad, trans­porte y pul­pa.

Por acti­va y por pasi­va des­de ASAJA ped­i­mos a la indus­tria que repen­sara su prop­ues­ta. Las con­se­cuen­cias pueden ser cat­a­stró­fi­cas, porque una vez se deja de sem­brar un cul­ti­vo es muy difí­cil recu­per­ar­lo. Y lo mis­mo en las fábri­c­as, si no hay raíz no se man­ten­drán, y todos sabe­mos que si se echa el cierre a una plan­ta volver­la a abrir es casi imposi­ble.

El argu­men­to de Azu­car­era, que el pre­cio inter­na­cional del azú­car es bajo, es cier­to, pero cuan­do se fir­mó el AMI, en 2014, los pre­cios eran sim­i­lares, y eso no impidió a la indus­tria asumir el acuer­do. Además, los pre­cios son cícli­cos, y la propia Azu­car­era admite que todo parece indicar que el pre­cio del azú­car ha toca­do sue­lo y que está próx­i­mo a subir.

El lamen­to de Azu­car­era sobre las pér­di­das que ha sufri­do en sus últi­mos ejer­ci­cios no puede atribuirse a lo que paga a los remo­lacheros si no más bien a sus propias lim­ita­ciones. Lle­va años sin inver­tir ni actu­alizar sus plan­tas, y eso expli­ca que en la actu­al cam­paña Acor haya moltur­a­do en una sola fábri­ca, la de Olme­do, lo mis­mo que Azu­car­era en dos, Toro y Miran­da, que se han ido quedan­do obso­le­tas.

Azu­car­era parece quer­er pasar por alto algo que entiende bien cualquier empre­sario, y mucho más cualquier agricul­tor: que hay años buenos, mal­os o reg­u­lares, y que no se puede tirar la toal­la cuan­do lle­ga una mala racha.

El bal­ance económi­co nece­si­ta una per­spec­ti­va sufi­ciente, y vien­do las cosas en per­spec­ti­va com­pro­bamos que en los últi­mos diez años Azu­car­era ha recogi­do ben­efi­cios de más de 130 mil­lones de euros. ¿Cómo admi­tir los remo­lacheros que les bajen 6,5 euros la tonela­da cuan­do la indus­tria ha embol­sa­do ben­efi­cios?

Así las cosas, en un año 2019 en el que teníamos que nego­ciar un nue­vo acuer­do mar­co para man­ten­er la esta­bil­i­dad de los remo­lacheros y del sec­tor en su con­jun­to, des­de una posi­ción de una­n­im­i­dad para que las admin­is­tra­ciones con­tin­uaran ofre­cien­do su apoyo, hoy por hoy todas nues­tras energías están en saber cómo podrán sortear los agricul­tores la cam­paña, si les com­pen­sará sem­brar, o no, en las próx­i­mas sem­anas.

La decisión de los agricul­tores, como no puede ser de otra man­era, será per­son­al y med­i­ta­da, tenien­do en cuen­ta todos los fac­tores: su explotación, las exi­gen­cias admin­is­tra­ti­vas del PDR, la rentabil­i­dad, las posi­bil­i­dades de sem­brar otros cul­tivos en su explotación… Tam­bién será difer­ente para aque­l­los que ten­gan con­trat­ación con Acor, que podrán decidir sem­brar para la coop­er­a­ti­va, que man­ten­drá el pre­cio en 42 euros, o por el con­trario seguir man­te­nien­do la activi­dad con Azu­car­era.

ASAJA no qui­ta ni pone rey, pero sí ayu­da a los agricul­tores pro­por­ciona­do infor­ma­ción clara y conc­re­ta de todos los por­menores, ven­ta­jas o incon­ve­nientes que exis­ten. Lo impor­tante es que se tome la decisión con sen­satez. Porque dejar todo a los can­tos de sire­na de que el azú­car suba en los mer­ca­dos inter­na­cionales tiene sus ries­gos. Si era un sis­tema tan bueno como aho­ra dice la indus­tria, ¿por qué no lo había cam­bi­a­do has­ta aho­ra? ¿a qué jue­ga Azu­car­era?

Dos tar­eas nos quedan en este año, y no fáciles. A finales de mayo, cuan­do ya teng­amos datos con­cre­tos de con­trat­ación en la zona Norte, las orga­ni­za­ciones agrarias fir­mantes del AMI acud­i­re­mos al arbi­tra­je, para que un juez impar­cial deci­da si la con­trat­ación de Azu­car­era para este 2019 es legal o se debe hac­er aten­di­en­do a los pre­cios del AMI vigente. Y segun­do, si Azu­car­era asume sus respon­s­abil­i­dades, ten­dremos que nego­ciar el futuro AMI, pero un acuer­do que no sea papel moja­do y que de ver­dad sal­va­guarde la rentabil­i­dad del cul­ti­vo de la remo­lacha. Si Azu­car­era está dis­pues­ta a asumir el acuer­do, ten­drá sen­ti­do que las admin­is­tra­ciones le apoyen; si no, habrá que con­cen­trar los esfuer­zos en aque­l­los que como Acor mantienen la con­trat­ación a un pre­cio dig­no, úni­co camino para man­ten­er el cul­ti­vo en Castil­la y León.

Dona­ciano Dujo

Pres­i­dente de ASAJA Castil­la y León