Un especialista criticó que la zafra concluya en noviembre

El ingeniero Flogiata cuestionó además los informes del IPAAT.

El inge­niero agrónomo, espe­cial­ista en agroin­dus­tria azu­car­era, Fran­co Fogli­a­ta, cues­tionó que la zafra no haya ter­mi­na­do aún y tam­bién el mane­jo de los datos ofi­ciales y fal­ta de con­troles. “Tra­ba­jar en noviem­bre con­ll­e­va incon­ve­nientes, tan­to del pun­to de vista agronómi­co como indus­tri­al. En el primero, afec­ta la capaci­dad pro­duc­ti­va de las cepas al reducirse el ciclo de crec­imien­to del cañav­er­al (sal­vo que sean tablones para descepar) y en el segun­do las paradas por llu­vias alter­an la economía del pro­ce­so; esto viene de años ante­ri­ores y no se toma en cuen­ta”, indicó.

Luego, anal­izó los partes ofi­ciales de la zafra del Ipaat: “lla­ma la aten­ción la fal­ta de infor­ma­ción de la segun­da quin­ce­na de octubre, referi­da a inge­nios en ple­na activi­dad. O sea que así la estadís­ti­ca pierde seriedad”.

“Pero lla­ma la aten­ción las cifras alcan­zadas has­ta el 30/10, donde el total consigna­do en la molien­da de ‘caña bru­ta’, indi­ca 14.402.614 t, con­tra 11.113.449 t de ‘caña neta’. Es decir una difer­en­cia grande de 3.289.165 t, que rep­re­sen­tarían nada menos que el 23% al que se denom­i­naría como ‘no caña’ o sea ‘mate­rias extrañas’. Es una enormi­dad para el sec­tor, cuan­do lo nor­mal son cifras del 9–10%. Pero nadie expli­ca nada”, remar­có.

En cuan­to al rendimien­to fab­ril bru­to al 30/10, Fogli­a­ta apun­tó que figu­ra 8,925% y que con el neto sube a 9,89%, una difer­en­cia de casi un pun­to (0,96). “Ese informe ofi­cial tiene incon­sis­ten­cias. Por ejem­p­lo, tomé planil­las al azar, y veo que entre el 10 y el 15/09 no hay cifras de molien­da de ningún inge­nio. ¿Cómo hac­er eval­u­a­ciones cor­rec­tas con estas falen­cias? ¿Y los organ­is­mos de con­trol? Com­para­n­do los datos expuestos ver­sus la zafra 2018, vemos que la difer­en­cia de ‘caña bru­ta’ con ‘caña neta’ fue de 1.429.029 t, que rep­re­sen­taron el 9,03% de mate­rias extrañas ‑cifra razon­able- y que se acen­túa el enorme con­traste de aquel 23% señal­a­do con un rendimien­to final de 9,463%. ¿Cómo se expli­ca esto? O bien se tra­ba­jó muy mal con las cosechado­ras inte­grales o algo fal­ló en la con­tabil­i­dad estadís­ti­ca. Con cifras así no se puede hablar de com­pet­i­tivi­dad”, con­cluyó.

Fuente: La Gac­eta.