SALTA — Crece la expectativa tras la venta del Ingenio San Isidro

Finalmente fue adquirido por el Grupo Los Balcanes, liderado por el empresario tucumano Jorge Rocchia Ferro, que de azúcar y bioetanol sabe, y mucho.

El inge­nio San Isidro fue fun­da­do por el coro­nel de mili­cias reales don Juan Adrián Fer­nán­dez Corne­jo en 1760, quien intro­du­jo la caña de azú­car des­de el Perú, donde había naci­do, e instaló un trapiche en la hacien­da de la Viña de Sian­cas, con­vir­tién­dose en el pio­nero de la indus­tria azu­car­era de la región sur de Améri­ca. Por eso, el cim­bron­a­zo fue grande en enero de este año cuan­do el peru­ano Grupo Glo­ria decidió pon­er­le un can­da­do a esta indus­tria de 258 años, dejan­do sin tra­ba­jo direc­to a 750 emplea­d­os (a quienes les pagó sólo el 50% de la ind­em­nización), y provo­can­do el der­rumbe de todas las activi­dades económi­cas y com­er­ciales que gira­ban en torno al inge­nio de Cam­po San­to.

Mucho se especuló con los posi­bles com­pradores, inclu­so se le pidió al Gob­ier­no de la Provin­cia que lo expropi­ara; se hicieron mar­chas aquí y allá, deses­per­a­dos los des­ocu­pa­dos tomaron la plan­ta que desa­lo­jaron en vir­tud de un acuer­do con los exdueños, Jus­ti­cia medi­ante, y aho­ra las esper­an­zas se renue­van a par­tir de la con­fir­ma­ción de la ven­ta de esta indus­tria al Grupo Los Bal­canes, lid­er­a­do por el empre­sario tucumano Jorge Roc­chia Fer­ro, que de azú­car sabe y mucho.

Aunque los involu­cra­dos en el traspa­so se com­pro­metieron a sosten­er una veda de infor­ma­ción has­ta medi­a­dos de este mes, todo indi­ca que Roc­chia Fer­ro reabrirá el inge­nio para con­ver­tir­lo en una nue­va poten­cia, como ha hecho con todo lo que emprendió en su vida jun­to con su esposa, la abo­ga­da Catali­na Lonac. Ambos son dueños de tres inge­nios, una uni­ver­si­dad y al menos dos hote­les.

En 1974 Jorge Roc­chia Fer­ro no imag­in­a­ba que sería uno de los empre­sar­ios más impor­tantes del país. En ese momen­to había deja­do la car­rera de abo­gacía y tra­ba­ja­ba en el hotel Coven­try, de su tío. A finales de la déca­da ser vol­có al nego­cio de la chatar­ra. Tra­bó rela­ciones con empre­sar­ios met­alúr­gi­cos con dueños de dis­tin­tas indus­trias azu­car­eras, y en 1982 com­pró el inge­nio Con­cep­ción de seten­ta hec­táreas. Luego, en sociedad con Jorge Figueroa Minet­ti, el inge­nio Con­cep­ción y con Eduar­do Estofán com­praron el inge­nio San Pablo y, más tarde, La Flori­da. Pero Roc­chia Fer­ro le tenía tan­ta fe al nego­cio del azú­car que decidió com­prar las partes de sus socios y seguir cre­cien­do con la par­tic­i­pación pro­tagóni­ca de su esposa, Catali­na Lonac en todos los nego­cios.

Roc­chia Fer­ro pasó de ser chatar­rero a con­stru­ir la plan­ta de des­ti­lación de alco­hol más grande del país gra­cias a la caña de azú­car, que rep­re­sen­ta una prom­ete­do­ra solu­ción a los prob­le­mas energéti­cos y un aporte fun­da­men­tal para los bio­com­bustibles.

En el ini­cio de la zafra 2016, Catali­na Lonac pro­fun­dizó los lin­eamien­tos de la com­pañía y su apues­ta a la pro­duc­ción de alco­hol. “Ese pasó a ser el primer pro­duc­to de la caña de azú­car. No podemos seguir tem­b­lan­do detrás del petróleo. Ten­emos que hablar del cam­bio en la matriz energéti­ca de la Repúbli­ca Argenti­na”, dijo.

Catali­na, cere­bro y corazón 

Catali­na Lonac es el corazón y el cere­bro de esta impre­sio­n­ante orga­ni­zación. Con su esposo tam­bién fun­daron la uni­ver­si­dad San Pablo T, que ya tiene tres sedes en Tucumán. Ella es la cón­sul de Croa­cia en el noroeste argenti­no y recien­te­mente recibió el títu­lo hon­orí­fi­co de archiduque­sa de un prin­ci­pa­do de Croa­cia. Apa­sion­a­da, fue Lonac quien con­vocó a los indus­tri­ales a inver­tir para aumen­tar la pro­duc­ción de alco­hol. La empre­saria recordó que cuan­do Los Bal­canes encaró este pro­ce­so la fir­ma debió ir a con­vo­ca­to­ria de acree­dores, pero el esfuer­zo rindió sus fru­tos. “Fíjense lo que es mirar a largo pla­zo: hoy, gra­cias a que se han hecho esas inver­siones, podemos decir que la Com­pañía Azu­car­era Los Bal­canes es la empre­sa número uno del país pro­duc­to­ra de alco­hol”, remar­có. Como mues­tra de su empatía con los tra­ba­jadores, en el inge­nio fundó una guardería para los hijos de los emplea­d­os que se lla­ma Repúbli­ca de Croa­cia.

Fuente: El Tri­buno.