Por primera vez en cinco años, el bioetanol de maíz y el de caña tienen el mismo precio

Desde este lunes 2 de diciembre, ambos combustibles tienen un valor mínimo de 29,808 pesos. La última vez que habían tenido la misma cotización fue en noviembre de 2014.

A través de la dis­posi­ción 322/2019, la Sub­sec­re­taría de Hidro­car­buros y Com­bustibles de la Nación volvió a actu­alizar los pre­cios mín­i­mos que las petrol­eras deben pagar por el bioetanol, tan­to el que se pro­duce a base de caña de azú­car como el que se obtiene del maíz, que rigen a par­tir de este lunes 2 de diciem­bre.

Para ambos, se fijó el val­or en 29,808 pesos, lo que sig­nifi­ca para el bioetanol de maíz –que se pro­duce may­ori­tari­a­mente en Cór­do­ba– un alza del 12 por cien­to en relación al mon­to que se había fija­do a prin­ci­p­ios de noviem­bre. En cam­bio, la suba para el bioetanol de caña es menor: 3,3 por cien­to.

Pre­cisa­mente, la novedad en esta opor­tu­nidad pasa por que los dos bio­com­bustibles vuel­ven a coti­zarse a un mis­mo pre­cio, algo que no sucedía des­de noviem­bre de 2014, de acuer­do con los datos históri­cos infor­ma­dos por la sec­re­taría de Energía en su pági­na web.

Evolución

El bioetanol tiene un pre­cio fija­do por el Esta­do des­de 2008, opor­tu­nidad en que se ini­ció la pro­duc­ción en los inge­nios azu­careros, y luego des­de 2012 se sumó la indus­tria de ori­gen maicera que tiene sus may­ores plan­tas en Vil­la María (Aca Bio), Ale­jan­dro Roca (Pro­maíz) y Río Cuar­to (Bio 4).

Has­ta noviem­bre de 2014, el Gob­ier­no fija­ba un solo pre­cio para ambos bio­com­bustibles, pero a par­tir de esa fecha decidió difer­en­cia­r­los, con un may­or val­or para el que se orig­i­na con la caña de azú­car, una medi­da que favore­ció a los pro­duc­tores de Tucumán y que tenía como fin equiparar los volúmenes que aporta­ban ambos orí­genes.

“Mis­mo pro­duc­to, mis­mo pre­cio. Por fin”, cele­bró un indus­tri­al cor­dobés sobre este cam­bio. Los etanoleros de maíz con­sid­er­a­ban que esta medi­da los per­ju­di­ca­ba sin que hubiera una razón de mer­ca­do que jus­ti­ficara el difer­en­cial de pre­cios.

De todos mod­os, se lamen­tó de que este pre­cio sigue sin alcan­zar para devolver­le rentabil­i­dad al sec­tor. “Con la suba del maíz, con suerte se puede lle­gar a cubrir los cos­tos, sin que te quede un cen­ta­vo de mar­gen. El pre­cio para ten­er una rentabil­i­dad al menos mín­i­ma es 32 pesos”, señaló.

Fuente: AgroVoz.