Pequeños cañeros sufren una grave crisis entre el dólar, el precio de la bolsa de azúcar y las deuda

Un industrial adeuda 50.000 bolsas a la Cooperativa Ibatín.

El sec­tor cañero de Tucumán atraviesa otro año sum­i­do en la cri­sis, en espe­cial los pequeños agricul­tores que inten­tan sobre­vivir entre el bajo pre­cio de la bol­sa de azú­car, los cos­tos por las nubes, insumos dolar­iza­dos, tasas de interés ban­car­io imposi­ble de asumir y lid­ian­do con algunos indus­tri­ales que incumpli­eron con los com­pro­misos acor­da­dos y que hoy les adeu­dan grandes volúmenes de azú­car.

Sobre estos temas tran­scur­rió el diál­o­go que LA GACETA Rur­al man­tu­vo con los pro­duc­tores cañeros Hugo Alfre­do Cos­til­la, sec­re­tario de la Coop­er­a­ti­va Ibatín (Mon­teros), la seño­ra Veróni­ca Viviana Mateuc­ci, coor­di­nador de Mujeres Fed­er­adas del Dis­tri­to 14 (Tucumán) y Cel­so González, direc­ti­vo de UCIT (Unión Cañeros Inde­pen­di­entes de Tucumán) y rep­re­sen­tante ante la Fed­eración Agraria Argenti­na (FAA). Tran­scribi­mos los prin­ci­pales con­cep­tos que dejó cada uno de ellos durante la visi­ta que realizaron a la Redac­ción.

Hugo Cos­til­la: Atrav­es­amos un año com­ple­jo: ten­dremos entre un 30% y un 40% menos de pro­duc­ción, el pre­cio de la bol­sa está muy por deba­jo de nue­stros cos­tos, hoy nece­si­ta­mos vender dos bol­sas de azú­car para poder com­prar una bol­sa de abono; pasamos por una mala expe­ri­en­cia con un recono­ci­do indus­tri­al azu­carero de Tucumán, que viene de largas com­pli­ca­ciones, porque a nues­tra Coop­er­a­ti­va Ibatín nos adeu­da 50.000 bol­sas de azú­car que rep­re­sen­tan unos $ 40 mil­lones, sig­nif­i­can­do un tra­to muy descon­sid­er­a­do hacia los pro­duc­tores cañeros.

Pero apare­ció un financista que prometió pagar esa deu­da en tres años. La ver­dad es que atrav­es­amos una situación caóti­ca. Además, el inge­niero San­ta Bár­bara no muele, así que toda esa caña via­ja has­ta Mon­teros.

Nues­tra situación actu­al es muy pare­ci­da a la grave cri­sis que afec­tó al sec­tor cañero en 1966. Hoy no podemos hac­er war­rants por las altas tasas que tienen los ban­cos; hoy, el Ban­co Nación Argenti­na pres­ta a más del 70%, una tasa imposi­ble de pagar.

Por eso, nues­tra gente tiene que mal­ven­der el azú­car a unos $ 780 la bol­sa. Los cañeros esta­mos entram­pa­dos por todos lados, porque las ofer­tas por esas bol­sas están entre $ 750 y $ 800. Deberíamos recibir unos $ 1.500, por bol­sa, para quedar equi­li­bra­dos. Esta­mos entonces muy mal. Además, todo dolar­iza­do.

En la Coop­er­a­ti­va Ibatín la may­oría de nue­stros socios con cañeros chicos, sobre un total de 420 pro­duc­tores. Y cada vez quedan menos. Ten­emos sólo entre cua­tro y seis cañeros de 4 mil­lones de kilos de caña, y del resto unos pocos lle­gan a los 500.000 kilos.

Los cañeros esper­an que la Coop­er­a­ti­va les provea el abono; esta­mos bus­can­do finan­ciamien­to en los ban­cos porque el abono es muy caro, con pre­cios en dólares; una alter­na­ti­va es la Caja Pop­u­lar de Ahor­ros, pero todo es muy difí­cil. Si el cañero no puede abonar sus plan­tas, la cri­sis será aún más grave.

Veróni­ca Mateuc­ci: Las mujeres fed­er­adas tra­ba­jamos con firmeza desar­rol­lan­do tam­bién la agri­cul­tura famil­iar. Esta­mos ponien­do el hom­bro en todo, y tam­bién tra­ba­jan­do en proyec­tos nuevos, porque, hoy, la caña de azú­car no es una entra­da fuerte como sí lo era en otras épocas. Hoy no vivi­mos de la caña de azú­car. Por ejem­p­lo, con el INTA tra­ba­jamos con dos galpones con 500 pone­do­ras para pro­ducir huevos y gal­li­nas; y ya esta­mos en la eta­pa de com­er­cial­ización en la zona. Y a eso le agreg­amos jor­nadas per­ma­nentes de capac­ita­ciones sobre dis­tin­tos temas.

Des­de el Gob­ier­no nos escuchan, sí dialog­amos, pero no hay solu­ciones para nues­tras cri­sis. Y cada vez hay may­or con­cen­tración en el sec­tor pro­duc­tor de caña de azú­car. El panora­ma es muy com­ple­jo, de allí es que des­de UCIT y la FAA estén muy pre­ocu­pa­dos por la situación del pequeño pro­duc­tor en el cam­po, ya que cosechamos en cua­tro meses pero ten­emos que vivir 12 meses, y eso es imposi­ble.

Cel­so González: Fal­tan políti­cas de Esta­do a través de finan­ciamien­tos que sean sus­tenta­bles para el pro­duc­tor, ya que somos los fac­tores gen­er­adores de la economía del país. El Gob­ier­no no mira al inte­ri­or del país. Además, con­sideran­do que las Coop­er­a­ti­vas son la base del pro­gre­so y del futuro, pero todos nece­si­ta­mos apoyo del Esta­do.

En Tucumán ten­emos 15 inge­nios; cin­co están mal, dos no mol­erán; chocamos con inge­nios que hacen reten­ciones inde­bidas del azú­car de los pro­duc­tores. Pero ten­emos dos inge­nios, Leales y Los Bal­canes que están entre­gan­do bien nues­tra azú­car. ¿Y el resto? Por ellos esta­mos mal en el sur de Tucumán, porque nos entre­gan la mitad de nues­tras bol­sas. Esta­mos sum­i­dos en una pro­fun­da cri­sis de la que no podemos salir. Enfrenta­mos insumos dolar­iza­dos, como los hidro­car­buros y her­bi­ci­das.

Hoy, el cam­po está sum­i­do en la pobreza; además, el pro­duc­tor cañero no es un suje­to apto para tomar crédi­tos, y las tasas están al 75% anu­al.

En UCIT, FAA y Agroin­dus­tria de la Nación con­sid­er­an que el etanol es la solu­ción para el futuro como fuente de energía ren­ov­able.

En Brasil, el 60% de su par­que auto­mo­tor fun­ciona con alco­hol al 100%, además de que hay inver­siones y políti­cas de Esta­do.

Debe afi­an­zarse el plan bioen­er­geti­co y lograr que el sec­tor ten­ga un pre­cio de bioetanol que sea com­pet­i­ti­vo y en esto es deci­si­vo el rol del Esta­do Nacional

Pero en Argenti­na, hoy el pre­cio que cobra un pro­duc­tor por su bol­sa de azú­car no es sus­tentable. En la Nación nos escuchan, pero no nos dan una solu­ción.

Y otra cosa: entien­do que al Insti­tu­to de Pro­mo­ción del Azú­car y Alco­hol de Tucumán (Ipaat) deben otor­gar­le el rol de con­tro­lar toda la activi­dad azu­car­era, sin dis­tin­ciones ni lim­ita­ciones.

El futuro será negro si no cam­bian, para bien. las políti­cas de Esta­do.

Fuente: La Gac­eta.