Mujeres inmersas en proceso industrial de la caña de azúcar

Unos 40 oper­ar­ios de la indus­tria azu­car­era Monte Rosa, fueron cer­ti­fi­ca­dos por el Inatec en el mane­jo de maquinar­ia agrí­co­la.

Una de ellos, es Martha Mene­ses, comen­zó a lab­o­rar en el inge­nio Monte Rosa cuan­do tenía 17 años de edad, ini­ció como afanado­ra, luego brigadista de salud y dos décadas después, es de las pro­fe­sion­ales que desar­rol­lan la indus­tria azu­car­era en Chi­nan­de­ga.

Sin saber nada de maquinar­ia pesa­da, esta mujer de 38 años de edad, madre de dos niños, logró en un año alcan­zar un niv­el téc­ni­co como oper­aria de maquinar­ia agrí­co­la y cabeza­les en el Inge­nio Monte Rosa. Hoy cuen­ta con un cer­ti­fi­ca­do lab­o­ral de parte del Inatec, que le avala como una téc­ni­ca cal­i­fi­ca­da en el ofi­cio que viene real­izan­do des­de el año 2013, mis­mo que le ha per­mi­ti­do sacar ade­lante a su famil­ia.

Esta tra­ba­jado­ra de la indus­tria, vive en una comu­nidad rur­al en el munici­pio de El Viejo, cuya activi­dad económi­ca es la agri­cul­tura, sien­do la caña de azú­car uno de los prin­ci­pales rubros que aquí se siem­bran. Con sus botas y pan­talones bien puestos Martha, chequea el esta­do mecáni­co de la cosechado­ra, y usa sus medios de seguri­dad antes de ini­ciar su jor­na­da en los cam­pos cañeros.

” Siem­pre me llamó la aten­ción de mane­jar una maquinar­ia agrí­co­la, y ese mis­mo deseo me llevó a inte­grarme a Fom de Cosechado­ra”, nar­ra Mene­ses, al referirse a un proyec­to de for­ma­ción que ofrece la indus­tria azu­car­era a los tra­ba­jadores empíri­cos que lab­o­ran en el sis­tema de corte mecan­iza­do con la cosechado­ra de caña de azú­car, donde le dieron la opor­tu­nidad de tra­ba­jar en la zafra.

A la vez instó a otras mujeres a luchar por lo que les gus­ta, para que puedan ser inde­pen­di­entes y salir ade­lante, ” hoy me sien­to orgul­losa de este tra­ba­jo donde aprendí a reparar has­ta la maquinar­ia y me he super­a­do porque a mi casa entra una mejor economía “, ase­guró.

Las mujeres, rep­re­sen­tan el 16% de la fuerza lab­o­ral en esta indus­tria azu­car­era. En ese por­centa­je se encuen­tra Ana Patri­cia Pérez, quien tam­bién tra­ba­ja durante la zafra, como con­duc­to­ra de trac­tor, ella trans­porta la dulce plan­ta.

” Es la primera vez que tra­ba­jo, estoy con­tenta por la opor­tu­nidad que me dio el inge­nio Monte Rosa y el INATEC al capac­i­tarme en el uso y mane­jo de esta maquinar­ia para tra­ba­jar en la zafra, con la habil­i­dad que ten­go que con­ducir el trac­tor a la par de la cosechado­ra para garan­ti­zar que la caña cor­ta­da no quede en el sue­lo “, man­i­festó Pérez.

William Rivera, instruc­tor del pro­ce­so de la cosechado­ra ha lab­o­ra­do durante 12 años zafra , ” cuan­do llegué empecé con un machete cor­tan­do caña, luego embo­le­ta­dor, trac­torista, cosechador y aho­ra estoy instruyen­do a nuevos tra­ba­jadores, el cer­ti­fi­ca­do me respal­da que soy un oper­ador de maquinar­ia y con el entre­namien­to que  ten­go puedo desem­peñar mi tra­ba­jo con con­fi­an­za, además me garan­ti­za a ten­er un mejor conocimien­to y ben­efi­cio que nos ayu­da a escalar lab­o­ral­mente “.

Los oper­adores de maquinar­ia agrí­co­la, se inte­graron al mod­e­lo educa­ti­vo, de crec­imien­to, pro­duc­tivi­dad y com­pe­ten­cia que imple­men­ta la indus­tria azu­car­era en alian­za con el Inatec ( Insti­tu­to tec­nológi­co Nacional ), para lograr una for­ma­ción téc­ni­ca y pro­ce­so de cer­ti­fi­cación para este sec­tor lab­o­ral, ” la edu­cación es lo más valioso que se le puede dejar a un ser humano y  aprovechar este tipo de opor­tu­nidades y alian­za con el Inatec, per­mite for­mar a los tra­ba­jadores que rep­re­sen­ta no solo un val­or sino, tam­bién demostrar sus capaci­dades y com­pe­ten­cia tan­to en lo inter­no como exter­no “, Dalia Jimenez, respon­s­able del depar­ta­men­to de Recur­sos Humanos del Inge­nio Monte Rosa.

El INATEC a través de los 34 Cen­tros Tec­nológi­cos, ubi­ca­dos en el ter­ri­to­rio Nacional, se ha plantea­do la meta para el pre­sente año, cer­ti­ficar a 11 mil tra­ba­jadores que aún no tienen un títu­lo que respalde sus conocimien­tos.

Fuente: Tn8