Emplean drones para seleccionar el cereal más apto para producir bioetanol

El método diseñado por los científicos permite agilizar la mejora genética de los cereales que se utilizan para producir bioetanol.

Un equipo lid­er­a­do por el Con­se­jo Supe­ri­or de Inves­ti­ga­ciones Cien­tí­fi­cas (CSIC) de España dis­eñó un nue­vo méto­do basa­do en la uti­lización de drones para escoger los cereales más aptos para la pro­duc­ción de bioetanol, el com­bustible que se obtiene a través de la fer­mentación de los azú­cares de algu­nas plan­tas.

Gra­cias a los avances tec­nológi­cos, es posi­ble con­ver­tir los resid­u­os orgáni­cos, de fru­tas, plan­tas, árboles y cualquier mate­ria veg­e­tal en alco­hol etíli­co, mejor cono­ci­do como Bioetanol o Bio­com­bustible.

De for­ma gen­er­al, se obtiene a par­tir de la caña de azú­car, del maíz, del sor­go o de otras especies, como la remo­lacha.

Lo más efi­ciente que existe has­ta aho­ra,  en tér­mi­nos energéti­cos y ambi­en­tales, es la uti­lización de la caña de azú­car para la obten­ción de este bio­com­bustible, pro­ce­so que ha sido proba­do en al menos 66 país­es.

En Améri­ca, solo Venezuela, Bolivia, Guyana y algunos país­es de Améri­ca cen­tral no desar­rol­lan este bio­com­bustible como un susti­tu­to de la gasoli­na común. Aunque, algu­nas de estas naciones dis­cuten la posi­bil­i­dad de estable­cer alian­zas y susti­tuir grad­ual­mente la gasoli­na con el etanol de caña.

Aho­ra bien, el méto­do dis­eña­do por los cien­tí­fi­cos del CSIC per­mite agilizar la mejo­ra genéti­ca de los cereales que se uti­lizan para pro­ducir bioetanol, ya que el uso de los drones per­mite car­ac­teri­zar de una for­ma ráp­i­da y no destruc­ti­va las plan­tas y selec­cionar las var­iedades más ade­cuadas.

Mejora genética

Durante los últi­mos años, los cien­tí­fi­cos han desar­rol­la­do pro­gra­mas de mejo­ra genéti­ca para aumen­tar la cal­i­dad y la can­ti­dad de la bio­masa y los azú­cares de la caña de azú­car, la remo­lacha, los cereales y el maíz, algu­nas de las mate­rias pri­mas uti­lizadas para la obten­ción de este com­bustible.

Aho­ra, a par­tir del análi­sis de las imá­genes cap­tadas por un dron, los cien­tí­fi­cos  pueden ele­gir las var­iedades que poseen una may­or y menor can­ti­dad de bio­masa y azú­car lib­er­a­do durante la fer­mentación, vari­ables que se con­sid­er­an fun­da­men­tales para pro­ducir el bioetanol.

«Has­ta aho­ra la car­ac­ter­i­zación de esas vari­ables se real­iz­a­ba de man­era destruc­ti­va al cosechar el cul­ti­vo y emple­an­do téc­ni­cas de lab­o­ra­to­rio que requieren de mucho tra­ba­jo y tiem­po, lo que limi­ta el desar­rol­lo de dichos pro­gra­mas de mejo­ra veg­e­tal», explicó el inves­ti­gador del CSIC, José Manuel Peña, del Insti­tu­to de Cien­cias Agrarias.

Ventajas ecológicas y ambientales

En la últi­ma déca­da, esta alter­na­ti­va de com­bustible suponía para algunos la géne­sis de una cri­sis ali­men­ta­ria en el plan­e­ta, debido al uso y des­ti­no de algunos rubros para el bioetanol. No obstante, este par­a­dig­ma ha sido rebati­do y super­a­do con el pasar del tiem­po.

Ejem­p­lo de ello, es lo que ha suce­di­do con Brasil, Argenti­na y Esta­dos Unidos, que des­ti­nan sus exce­dentes de la mate­ria pri­ma para el bio­com­bustible a la pro­duc­ción de ali­men­tos, señaló  el Dr. Miguel Dab­doub Paz a la red dig­i­tal de Bolivia ATB en 2018.

Con el uso de las nuevas tec­nología, la inves­ti­gación del CSIC ofrece resul­ta­dos opti­mis­tas a la hora de  car­ac­teri­zar de for­ma ráp­i­da y no destruc­ti­va los cereales y selec­cionar las var­iedades más ade­cuadas con el uso de los drones.

Según expli­ca el CSIC, medi­ante el análi­sis de las imá­genes cap­tadas por el dron en varias ban­das espec­trales, los cien­tí­fi­cos han elab­o­ra­do un rank­ing de las var­iedades veg­e­tales que poseen una may­or y menor can­ti­dad de bio­masa y azú­car lib­er­a­do durante la fer­mentación, «vari­ables fun­da­men­tales a la hora de pro­ducir bioetanol».

Un dron tomó imá­genes mul­ti­espec­trales de 66 acce­siones o reg­istros de cua­tro especies de cereales. Foto web.

Tecnología de los drones

Durante los exper­i­men­tos, un dron tomó imá­genes mul­ti­espec­trales de 66 acce­siones o reg­istros de cua­tro especies de cereales (tri­go harinero, tri­go duro, ceba­da y trit­i­cale) y durante todo su ciclo de desar­rol­lo, detal­ló una pub­li­cación de la revista ‘Fron­tiers in Plant Sci­ence’.

Los resul­ta­dos de los análi­sis demostraron que los índices de veg­etación GNDVI, ExG y NDVI (que varían según el vig­or, esta­do fenológi­co y desar­rol­lo de la veg­etación) pre­sen­taron bue­nas cor­rela­ciones con vari­ables fun­da­men­tales en la pro­duc­ción de bioetanol, como es el peso total de la bio­masa seca, el azú­car lib­er­a­do y el rendimien­to teóri­co del etanol.

«Estos resul­ta­dos nos per­mi­tieron con­cluir que esta tec­nología es viable para car­ac­teri­zar las vari­ables estu­di­adas y pre­de­cir una clasi­fi­cación de las acce­siones de cereales más ade­cuadas para la pro­duc­ción de bioetanol», con­cluye el inves­ti­gador del CSIC.

Fuente: El Ciu­dadano.