Se agrava la crisis del azúcar: fuertes aumentos y faltantes en las góndolas

Las principales empresas fabricantes de azúcar volvieron a incrementar fuerte el precio del producto en las últimas horas: entre 15% y 20% según las distintas marcas.

Las remar­ca­ciones se apli­can tan­to a los com­er­cios minoris­tas como en el seg­men­to may­orista, donde se abaste­cen fábri­c­as de dis­tin­tos rubros de la ali­mentación. Estos aumen­tos de las últi­mas horas se suman a los del mes pasa­do: en junio, las mis­mas azu­car­eras apli­caron ajustes de por lo menos un 30% en los pre­cios. 

Un paque­te de un kilo de azú­car, que según el Indec costa­ba $459 en el mes de mayo, aho­ra se con­sigue entre $670 y $710 en los grandes super­me­r­ca­dos.

Este val­or suele ser supe­ri­or en los almacenes y en los autoser­vi­cios de bar­rio. Y los val­ores volverán a incre­men­tarse en las próx­i­mas horas.

En el últi­mo año, el pre­cio del paque­te de kilo se mul­ti­plicó por seis, por lo menos: en abril del año pasa­do, el pre­cio era de $110 en prome­dio, según el Indec.

La suba del precio del azúcar: efecto expansivo

El prob­le­ma del azú­car es que los aumen­tos en el pro­duc­to tiene un efec­to expan­si­vo hacia otros rubros, algunos inclu­i­dos en la canas­ta bási­ca ali­men­ta­ria.

Por lo pron­to, hay var­ios rubros ali­men­ti­cios que aca­ban de aplicar incre­men­tos en los pre­cios de sus pro­duc­tos, como reac­ción al ajuste del azú­car durante el mes de junio.

Con los incre­men­tos que se están anun­cian­do aho­ra, segu­ra­mente habrá otros fuertes aumen­tos adi­cionales en agos­to.

Algunos ejem­p­los: empre­sas líderes de gal­leti­tas dul­ces aca­ban de aplicar aumen­tos de entre 12% y 15%. En mer­me­ladas (inclu­so las del for­ma­to “diet” o “light”) hay ajustes de 20%. Y en postres lácteos y gelati­nas, de un 13% en prome­dio. Se tra­ta de pro­duc­tos que vienen lid­eran­do aumen­tos de pre­cios en los últi­mos meses.

Qué pasa con el azúcar

Des­de el sec­tor empre­sario ase­gu­ran que hubo graves prob­le­mas con la zafra por cul­pa de la sequía históri­ca. Y el stock del año pasa­do no alcan­za.

Las empre­sas fab­ri­cantes sue­len cuo­ti­ficar las entre­gas, y les dan pri­or­i­dad a los com­er­cios minoris­tas, sobre todo a las grandes cade­nas y a los may­oris­tas.

De todas for­mas, exis­ten otras expli­ca­ciones: uno de los ejec­u­tivos de más trayec­to­ria en el mer­ca­do del con­sumo masi­vo, ger­ente en una com­pañía líder de la ali­mentación, ofrece una expli­cación adi­cional, y lo resume de for­ma conc­re­ta: “La reposi­ción de mer­cadería viene muy rara”.

“Hay un inevitable juego financiero de los stocks, sobre todo con los ali­men­tos “sec­os”, que son los que se pueden guardar en los galpones porque tienen un vencimien­to largo”, aclara.

Fuente: iPro­fe­sion­al.