Rey del azúcar en Brasil ve gran atractivo en infraestructura

El hombre al mando del gigante azucarero brasileño Cosan Ltd. tiene poco interés en hablar del endulzante. Estos días está más centrado en los trenes.

El nego­cio que dio vida a Cosan, la may­or operación de caña de azú­car del mun­do, lle­va estanca­do en una cri­sis después de años de pre­cios mundi­ales deprim­i­dos y políti­cas guber­na­men­tales que fre­naron la expan­sión del etanol de caña en Brasil. En mar­ca­do con­traste, el gigante de las mate­rias pri­mas está prepara­do para inver­tir “dece­nas de miles de mil­lones” en un plan que cam­biará la for­ma en que se trans­portan los cul­tivos del país, dijo el respon­s­able ejec­u­ti­vo Mar­cos Lutz.

“La infraestruc­tura de Brasil es aho­ra la pro­tag­o­nista en mate­rias pri­mas”, dijo el ejec­u­ti­vo de 49 años en una entre­vista en la sede de Cosan, en São Paulo.

El país sudamer­i­cano, con sus vas­tas áreas de tier­ra cul­tivable jun­to con abun­dantes recur­sos hídri­cos y luz solar, ya es el may­or expor­ta­dor mundi­al de pro­duc­tos agrí­co­las como la soja, y es prob­a­ble que la expan­sión con­tinúe, dijo Lutz. Ello impli­ca una may­or pre­sión sobre la infraestruc­tura y la logís­ti­ca, que han sufri­do prob­le­mas cróni­cos por el peso del auge agrí­co­la.

Invierno de inversión insuficiente

“Vemos una clara opor­tu­nidad que se deri­va de un largo invier­no de inver­sión insu­fi­ciente”, dijo.

Cosan ha esta­do en el cen­tro del impul­so de Brasil para las inver­siones en el trans­porte fer­roviario. El Gob­ier­no del pres­i­dente Jair Bol­sonaro está tratan­do de duplicar la capaci­dad fer­roviaria del país a través de con­ce­siones que deman­darán alrede­dor de 25.000 mil­lones de reales (US$6.300 mil­lones) en gas­tos de cap­i­tal en los próx­i­mos años.

El mes pasa­do, Rumo SA, propiedad de Cosan, ganó una primera sub­as­ta para com­ple­tar y oper­ar 1.537 kilómet­ros de red fer­roviaria que conec­tará ter­mi­nales por­tu­ar­ias en las regiones norte y sur. Se espera que la red se con­vier­ta en la colum­na ver­te­bral en un entra­ma­do de líneas a través de esta­dos pro­duc­tores de cul­tivos clave.

Rumo tam­bién se encuen­tra en las eta­pas finales de un pro­ce­so de ren­o­vación de con­ce­siones. Las condi­ciones incluyen un incre­men­to de más de dos veces de la capaci­dad anu­al de la red fer­roviaria cono­ci­da como Mal­ha Paulista, que conec­ta el may­or puer­to de Brasil con la zona agrí­co­la por exce­len­cia de la nación. Rumo inver­tirá has­ta 15.000 mil­lones de reales en gas­tos de cap­i­tal has­ta 2023 y está con­sideran­do otras opor­tu­nidades de inver­sión, dijo Lutz.

“Esta­mos hablan­do de inver­siones de una mag­ni­tud que nun­ca se han vis­to en el sec­tor fer­roviario de Brasil”, dijo.

La visión está atrayen­do inver­sores. El val­or de mer­ca­do de Rumo se ha cua­dru­pli­ca­do des­de abril de 2016 a alrede­dor de US$7.000 mil­lones, el may­or incre­men­to del sec­tor en todo el mun­do. El oper­ador fer­roviario aho­ra vale más que Cosan SA, la com­pañía que coti­za en São Paulo y que con­tro­la los nego­cios de energía del grupo. Ambos nego­cios for­man parte de Cosan Ltd., que coti­za en Nue­va York.

Cosan es propi­etaria y opera Raizen SA en una empre­sa con­jun­ta con Roy­al Dutch Shell Plc. Raizen es el may­or proce­sador de caña del mun­do y el segun­do dis­tribuidor de com­bustible de Brasil. Los futur­os del azú­car en Nue­va York han caí­do más del 60 por cien­to des­de un máx­i­mo en 2011 debido a la sobre­ofer­ta mundi­al.

Lutz no está lim­i­tan­do el empu­je en infraestruc­tura a Rumo. Raizen ha gana­do la con­ce­sión de ocho de las 12 ter­mi­nales por­tu­ar­ias de com­bustible sub­as­tadas este año en Brasil, mien­tras que la com­pañía bus­ca aumen­tar su capaci­dad en la región norte del país.

Entre­tan­to, Cosan, con­tro­la­da por Rubens Omet­to, de 69 años de edad, prob­a­ble­mente tam­bién par­ticipe en las con­ver­sa­ciones sobre una ven­ta pre­vista de refin­erías de miles de mil­lones de reales por parte del gigante petrolero estatal Petróleo Brasileiro SA en algún momen­to de este año, dijo Lutz. Si bien el nego­cio de refi­nación no resul­ta par­tic­u­lar­mente atrac­ti­vo para la com­pañía, los posi­bles intere­sa­dos en los activos podrían con­sid­er­ar a Raizen en un futuro como un com­prador de com­bustible a largo pla­zo.

“Como impor­tante dis­tribuidor de com­bustible, ser­e­mos parte de esta his­to­ria de todos mod­os”, dijo Lutz. “No sé cómo será, si com­praremos una pequeña par­tic­i­pación, si fir­mare­mos un con­tra­to de sum­in­istro a largo pla­zo u otro acuer­do com­er­cial dis­tin­to, pero ten­dré que analizar esto de cer­ca”.

Fuente: Bloomberg.