Los alimentos en Argentina y la razón por la que suben de precio, a contramano del mundo

El índice mundial que elabora la FAO y que agrupa a los granos, lácteos, aceites vegetales, carnes y azúcar, viene en descenso. La visión de la organización mundial sobre por qué se encarecen en el país.

En los últi­mos 14 meses, el índice de pre­cios de los ali­men­tos que con­fec­ciona la Orga­ni­zación de las Naciones Unidas para la Ali­mentación y la Agri­cul­tura (FAO) ha mostra­do 13 val­ores en descen­so para los cereales, los aceites, los lácteos, la carne y el azú­car.

Abril había inter­rumpi­do 12 meses con­sec­u­tivos en descen­so, cuan­do una fuerte suba en el azú­car cortó esa racha del indi­cador que rel­e­va infor­ma­ción de 204 país­es, inclu­i­do la Argenti­na.

En mayo, la ten­den­cia bajista volvió a ser la tóni­ca del índice que, según la FAO, motor­iza­da por la dis­min­u­ción en las coti­za­ciones inter­na­cionales del tri­go, el maíz, los aceites veg­e­tales y el que­so, mien­tras subieron las del arroz, el azú­car y la carne.

Sin embar­go, en muchos país­es el pre­cio final de los ali­men­tos ha subido en los últi­mos meses.

“En muchos de ellos, la par­tic­i­pación de la com­mod­i­ty en el pro­duc­to final es muy pequeña. Por ejem­p­lo, en el pan el com­po­nente del tri­go es de 0,3%, y hay fac­tores que inter­vienen en la elab­o­ración de pro­duc­tos más proce­sa­dos que no han baja­do de pre­cio, por ejem­p­lo, la energía”, ase­guró a La Voz Máx­i­mo Torero, econ­o­mista jefe de la FAO.

Aho­ra bien, por qué en Argenti­na las actu­al­iza­ciones de pre­cio de los ali­men­tos son may­ores que en otras partes del mun­do y lle­gan a casi al 10% men­su­al.

Des­de su ofic­i­na en Roma, la respues­ta del econ­o­mista peru­ano es con­tun­dente.

La inflación de ali­men­tos en Argenti­na es la más alta de la región y es cau­sa­da por un prob­le­ma macro­económi­co del país, incluyen­do la deval­u­ación del tipo de cam­bio y cos­tosas importa­ciones de insumos. Se pronos­ti­ca que la inflación seguirá aumen­tan­do en Argenti­na, a menos que se haga un ajuste sig­ni­fica­ti­vo”, ase­guró el econ­o­mista.

El índice de pre­cios de los ali­men­tos de la FAO nace en 1996 como un bien públi­co para mon­i­tore­ar la estruc­tura de mer­ca­do de las com­modi­ties, y no de los pro­duc­tos finales.

“Tiene su fun­da­men­to en el com­por­tamien­to de la ofer­ta y la deman­da de los pro­duc­tos. En abril, por ejem­p­lo, la fuerte suba que tuvo el azú­car fue la que impul­só al índice gen­er­al, a pesar de que los otros cua­tro com­po­nentes habían baja­do”, destacó Torero, a modo de ejem­p­lo.

Sobre las per­spec­ti­vas infla­cionar­ias de los país­es de la región para lo que res­ta del año, la FAO a par­tir de datos del FMI obser­va que el fenó­meno puede seguir cre­cien­do en Bolivia, mien­tras que en Chile, Brasil y Méx­i­co, por ejem­p­lo, ten­derá a bajar.

“En Argenti­na va a seguir subi­en­do, sal­vo que haya medi­das que apun­ten a su cor­rec­ción”, ase­guró el econ­o­mista.

Sobre el com­por­tamien­to futuro de los pre­cios de los gra­nos, Torero sostiene que no serán de la mag­ni­tud de mar­zo del año pasa­do, cuan­do luego de la invasión de Rusia a Ucra­nia alcan­zaron su val­or real más alto des­de 2006, pero van a ser buenos para los país­es expor­ta­dores.

“Eso va a ayu­dar a la Argenti­na”, indicó.

No obstante, la volatil­i­dad seguirá sien­do el denom­i­nador común del mer­ca­do glob­al.

“Los sis­temas agroal­i­men­ta­r­ios oper­an con mucho ries­go e incer­tidum­bre, debido a que es un mer­ca­do muy con­cen­tra­do; son cin­co los prin­ci­pales expor­ta­dores en el mun­do y cualquier cosa que le pase a uno de ellos automáti­ca­mente se va a refle­jar en pre­cios”, admi­tió el econ­o­mista.

Bue­na parte del sostén que tienen los pre­cios inter­na­cionales es que los stocks de gra­nos siguen reduci­dos, sim­i­lares a los que había en 2007/2008. En este esce­nario, Torero ase­gu­ra que si la pro­duc­ción agrí­co­la sigue estable, al igual que las exporta­ciones, podría haber una may­or inten­ción para repon­er los stocks.

“Si la sup­ply response (respues­ta de sum­in­istro) con­tinúa y no hay ningún shock climáti­co, los pre­cios van a seguir bajan­do. Entonces es un buen momen­to para com­prar para repon­er los stocks y eso puede hac­er que los pre­cios se esta­bil­i­cen un poco. Pero eso depen­derá de var­ios fac­tores”, aclaró el econ­o­mista.

Fuente: La Voz.