Hay faltantes en las góndolas y la gente duda a la hora de llevar ofertas en los supermercados

Consumo | Clarín hizo una recorrida por distintas sucursales de la Ciudad. En algunos artículos, sobre todo de “Precios Cuidados”, limitan la cantidad que se puede comprar.

Las gón­dolas de los super­me­r­ca­dos tam­bién sufren las secue­las de la inesta­bil­i­dad del dólar, el cepo a las importa­ciones y la inflación. En los últi­mos días comen­zaron a verse fal­tantes de var­ios pro­duc­tos de con­sumo masi­vo, sobre todo del rubro ali­men­ti­cio, inclu­i­dos los del pro­gra­ma Pre­cios Cuida­dos. Algunos artícu­los se con­siguen pero solo se puede lle­var un máx­i­mo de unidades.

“Aceite Gira­sol o Mez­cla, Pre­cios cuida­dos: máx­i­mo 2 unidades. Con­sumo famil­iar. Ped­i­mos dis­cul­pas por las moles­tias oca­sion­adas” puede leerse en un car­tel colo­ca­do sobre un estante vacío, en una recor­ri­da real­iza­da por Clarín en sucur­sales de dis­tin­tas cade­nas en la Ciu­dad de Buenos Aires.

Es que en algunos com­er­cios minoris­tas y may­oris­tas están restringien­do la ven­ta de aceites, papel higiéni­co, paque­tes de azú­car y de yer­ba. Solo pueden com­prarse dos unidades. “Es para garan­ti­zar que todas las famil­ias puedan abaste­cerse de estos pro­duc­tos esen­ciales”, le dice a este medio una vende­do­ra que pre­fiere reser­var su nom­bre.

En un super­me­r­ca­do de la zona del Abas­to no hay carne pic­a­da. En la heladera solo quedan algunos cortes y la cartel­era.

El maple de huevos y la doce­na en envase de cartón esta­ban casi ago­ta­dos tan­to en la var­iedad blan­ca como la de col­or. Solo hay cua­tro y el resto, los de envas­es plás­ti­co que son más caros.

“En otra sucur­sal la sem­ana pasa­da direc­ta­mente no había huevos. Reem­plazaron el estante por botel­las de leche”, cues­tiona un cliente.

En otro pasil­lo apare­cen algu­nas gón­dolas incom­ple­tas, con espa­cios vacíos, como si fuera un tetris, donde pueden verse pocos tar­ros de dulce de leche de primera mar­ca o sim­ple­mente, se visu­al­iza el cartelito de “Pre­cios Cuida­dos” sin ningu­na clase de con­tenido que com­plete su sig­nifi­ca­do.

Ya no se encuen­tran paque­tes de papel higiéni­co (los que vienen de a 4) con “Pre­cios Cuida­do” a $300. Esos estantes están en blan­co.

En el caso del papel, el moti­vo ten­dría que ver con un prob­le­ma con la importación de celu­losa en todo el país, según el tit­u­lar de la Fed­eración de Almacen­eros de la provin­cia de Buenos Aires (FABA), Fer­nan­do Savore. Mien­tras que las difi­cul­tades con el abastec­imien­to de aceite de gira­sol ven­drían des­de hace tiem­po.

En Paler­mo, en otra cade­na de super­me­r­ca­dos, el fal­tante más noto­rio es el aceite gira­sol con “Pre­cios Cuida­dos”. Los estantes cir­cun­dantes están com­ple­tos con este pro­duc­to, pero a val­ores más ele­va­dos.

Mien­tras que en un súper de Vil­la Ortúzar, la yer­ba es el pro­duc­to más afec­ta­do por la escasez.

Clientes con dudas y compras más pensadas

Ante los fal­tantes y los aumen­tos de pre­cios, en los pasil­los de los super­me­r­ca­dos apare­cen las dudas. La com­pra se vuelve más analíti­ca, pen­sa­da y con la “guardia alta” para ver si al pasar por la caja se respe­ta el pre­cio pub­li­ca­do y las ofer­tas.

Volvien­do a la sucur­sal de la zona de Abas­to, una seño­ra le con­sul­ta por telé­fono a su mari­do si le con­viene o no lle­var la ofer­ta de lácteos.

En la entra­da, una pare­ja se detiene para analizar las ofer­tas del día. Obser­van con aten­ción el fol­leto y bus­can la lista de “Pre­cios Cuida­dos”. En la caja 2, una jubi­la­da con­tro­la el tick­et de su com­pra.

Unos met­ros más ade­lante, un hom­bre de 50 años empu­ja un chan­gui­to com­ple­to. “Es la com­pra de todo el mes. Las cosas cues­tan más que antes. Hay que aprovechar las pro­mo­ciones del día”, le dice a Clarín mien­tras va sacan­do los pro­duc­tos del car­ro para guardar­los en bol­sas reuti­liz­ables.

Fuente: Clarín.