El nuevo Prius Híbrido de Toyota totalmente a etanol puro

La automotriz nipona cada vez avanza más en sus modelos sostenibles.

Sobre la base del Toy­ota Prius, la mar­ca nipona ha desve­la­do el primer pro­totipo de vehícu­lo híbri­do con motor de com­bustión flexi-fuel, una pre­sentación que se ha lle­va­do a cabo en Brasil, uno de los mer­ca­dos más grandes del mun­do en el que gran parte de los fab­ri­cantes ofre­cen ver­siones con este sis­tema de com­bustible a base de etanol puro.

En la pre­sentación de este Prius tan espe­cial han par­tic­i­pa­do la propia mar­ca japone­sa así como el gob­ier­no de Brasil, uni­ver­si­dades y la aso­ciación UNICA, la Unión de la Indus­tria de la Caña de azú­car, cono­cien­do de primera mano la primera apli­cación de un híbri­do cuyo motor de com­bustión puede fun­cionar tan­to con gasoli­na como con etanol puro, un desar­rol­lo que abre nuevas posi­bil­i­dades en el cam­po de la hib­ri­dación intro­ducien­do nuevas alter­na­ti­vas como com­bustible.

Y no es que se vaya a quedar en un mero vehícu­lo exper­i­men­tal o demostrador de tec­nología, sino que Toy­ota pien­sa pon­er en fun­cionamien­to una flota de unidades de ensayos con este nue­vo sis­tema motriz que rodarán por todas las car­reteras del país brasileño en condi­ciones de trá­fi­co real a fin de recopi­lar toda la infor­ma­ción nece­saria de dura­bil­i­dad y el rendimien­to del sis­tema con vis­tas a una futu­ra com­er­cial­ización, detal­la el por­tal Bioe­conomía.

El obje­ti­vo de la nue­va tec­nología del pro­totipo Hybrid FFV es doble: por un lado, dis­minuir has­ta en un noven­ta por cien­to las emi­siones de CO2 entre 2010 y 2050 como parte de la estrate­gia “Desafío Ambi­en­tal 2050” incluyen­do las emi­siones de los mate­ri­ales, piezas y fab­ri­cación de los vehícu­los y, por otro lado, pop­u­larizar los vehícu­los híbri­dos y eléc­tri­cos en Brasil.

El uso de etanol como com­bustible en el Prius es una solu­ción muy a ten­er en cuen­ta y no des­de un pun­to teóri­co, ya que unos estu­dios prác­ti­cos avalan las posi­bil­i­dades con­cluyen­do que la ele­va­da efi­cien­cia energéti­ca se puede incre­men­tar mucho más, val­ién­dose de la capaci­dad de reab­sor­ción de CO2 del etanol.

Hoy en día la may­or parte de los mod­e­los flexi-fuel com­er­cial­iza­dos en el mun­do uti­lizan etanol E85, cuyo poder calorí­fi­co es menor que el de la gasoli­na y que fun­cio­nan con una mez­cla de 85 por cien­to de etanol y un 15 por cien­to de gasoli­na, éste últi­mo oblig­a­to­ri­a­mente nece­sario para la fase de arranque en lugares fríos. Los fab­ri­cantes dispo­nen de ver­siones de este tipo, pero fue la extin­ta Saab la mar­ca que dis­eñó una ofer­ta con ver­siones BioPow­er y un motor dis­eña­do para que este com­bustible alter­na­ti­vo ofreciera más poten­cia que la propia gasoli­na, inclu­so aumen­tan­do la acel­eración.

Fuente: El Intran­si­gente.