Críticas al Gobierno mexicano por “satanizar” el consumo de azúcar

Las quejas contra el Gobierno se deben al nuevo etiquetado de alimentos, restricciones a la comida chatarra y ciertas afirmaciones que responsabilizan en parte al azúcar por la alta mortalidad del COVID-19 en ese país.

El Gob­ier­no mex­i­cano ha sido crit­i­ca­do por la Con­fed­eración de Cámaras Indus­tri­ales (Con­camin), orga­ni­zación que lo ha acu­sa­do de “satanizar” el con­sumo azú­car. Todo esto en el con­tex­to del nue­vo eti­que­tamien­to de los pro­duc­tos que entra en vig­or el 1 de octubre, cuan­do los ali­men­tos preen­vasa­dos deberán aler­tar con octá­gonos negros sobre el exce­so de azú­cares, calorías, sodio y otras sus­tan­cias ‑y que ya fun­ciona en país­es como Chile, Uruguay y Perú-.

Juan Corti­na, pres­i­dente de la Cámara Nacional de las Indus­trias Azu­car­era y Alco­holera (CNIAA), cree que los “ataques” del Gob­ier­no ponen en ries­go a la agroin­dus­tria del azú­car de caña que en Méx­i­co gen­era 500.000 empleos direc­tos y 2,7 mil­lones de indi­rec­tos en 267 munici­p­ios rurales de 15 esta­dos.

“Pueden afec­tarse seri­amente muchas famil­ias del cam­po mex­i­cano como resul­ta­do de las ini­cia­ti­vas que injus­ti­fi­cada­mente adju­di­can al azú­car de caña prob­le­mas de salud”, man­i­festó Corti­na.

Además, al gob­ier­no se le crit­i­ca por haber rela­ciona­do el con­sumo de azú­car en Méx­i­co con la alta tasa de mor­tal­i­dad COVID-19. De hecho, durante esta pan­demia, casi uno de cada cin­co muer­tos por COVID-19 padecía hiperten­sión y otro tan­to dia­betes.

El Gob­ier­no ha jus­ti­fi­ca­do que el alto por­centa­je de letal­i­dad del 10 % de la pan­demia, con 73.493 muer­tos de más de 697.663 con­ta­gios, se da por el hecho de que Méx­i­co es el segun­do país con más obesi­dad y sobrepe­so en el mun­do, por el gran con­sumo de ali­men­tos proce­sa­dos.

La respuesta de la CNIAA

Pero la CNIAA respondió que el con­sumo de azú­car de caña por habi­tante ha caí­do un 36 % en los últi­mos 25 años en Méx­i­co, uno de los 10 prin­ci­pales pro­duc­tores del mun­do, por lo que este ingre­di­ente “no puede ser la causa” del aumen­to en obesi­dad, dia­betes y enfer­medades sim­i­lares.

“El azú­car de caña sim­ple­mente no es respon­s­able, como si lo pudiera ser el con­sumo al alza del jarabe de maíz de alta fruc­tu­osa y otros edul­co­rantes total­mente arti­fi­ciales y sin­téti­cos”, asev­eró Corti­na.

Tam­bién crit­icó la prop­ues­ta de subir el Impuesto Espe­cial sobre Pro­duc­ción y Ser­vi­cios (IEPS) a bebidas y ali­men­tos azu­cara­dos y las ini­cia­ti­vas estatales que pro­híben vender comi­da chatar­ra a menores de edad, como apro­baron ya en los esta­dos de Oax­a­ca (sur) y Tabas­co (suroeste).

Méx­i­co con­sume azú­car des­de hace 500 años y “nun­ca se acusó que causara prob­le­mas de salud”, argu­men­tó el pres­i­dente de la CNIAA.

El líder indus­tri­al detal­ló que los 50 inge­nios azu­careros del país com­pran más de 50 mil­lones de toneladas anuales de caña que se cul­ti­van en más de 800.000 hec­táreas con más de 180.000 pro­duc­tores. En ese tipo de regiones “la activi­dad azu­car­era es el prin­ci­pal motor económi­co de la zona y no exis­ten muchas alter­na­ti­vas de empleo”, afir­mó Corti­na.

Fuente: DW.