Calculan que la caída de caña disponible será importante

La variabilidad de las lluvias y la poca radiación solar en días nublados, entre otros, dañaron el cultivo.

Como vin­i­mos ade­lan­tan­do en artícu­los ante­ri­ores, durante la pri­mav­era del año pasa­do el área cañera resultó seri­amente afec­ta­da por dos situa­ciones: la que­ma y la sequía. “La inter­ac­ción de ambas poten­ció la expre­sión de daños san­i­tar­ios y provocó una deten­ción y un retra­so en el crec­imien­to de los cañav­erales de dis­tin­tas inten­si­dades, con prob­le­mas de impor­tan­cia, tan­to en las nuevas planta­ciones como en las cañas socas”, afir­mó Eduar­do Romero, coor­di­nador del Sub­pro­gra­ma Agronomía de la Caña de Azú­car de la Estación Exper­i­men­tal Agroin­dus­tri­al Obis­po Colom­bres (Eeaoc).

Estas situa­ciones fueron ya descritas y cuan­tifi­cadas en un artícu­lo pub­li­ca­do en febrero, a par­tir de una encues­ta en la que se rel­e­varon más de 125.000 hec­táreas. “Dan­do con­tinuidad a esta tarea, a fines de mar­zo los cañav­erales tucumanos mues­tran una situación alta­mente het­erogénea y se obser­va, en gen­er­al, un menor crec­imien­to respec­to del esper­a­do, según datos de años ante­ri­ores”, añadió el espe­cial­ista.

Explicó que esta situación se rela­ciona estrechamente con la ele­va­da vari­abil­i­dad de las llu­vias acon­te­ci­das durante diciem­bre y durante enero en toda el área. “Pre­dom­i­naron val­ores por deba­jo del prome­dio nor­mal, que se suman al mar­ca­do déficit pri­mav­er­al. Durante febrero y durante mar­zo, en los que se esper­a­ba ver una cier­ta recu­peración, si bien se reg­istró un may­or aporte de las pre­cip­ita­ciones, este fue muy het­erogé­neo y, a la vez, se pre­sen­taron muchos días nubla­dos ‑poca radiación solar incidente‑, y con tem­per­atu­ra menor que lo esper­a­ble para la época”, indicó. Y añadió que estas condi­ciones ambi­en­tales afec­taron glob­al­mente el rit­mo de crec­imien­to de los cañav­erales tucumanos, y lim­i­taron la poten­cial recu­peración:” aunque se notan algu­nas difer­en­cias entre zonas”.

Por los daños inter­ac­tivos y acu­mu­la­tivos descritos, con­sid­eró que se debe pre­v­er una dis­min­u­ción de impor­tan­cia en la pro­duc­ción de caña disponible para la pre­sente zafra.

“Resul­taría apresura­do e impru­dente arries­gar empíri­ca­mente la mag­ni­tud de la pér­di­da men­ciona­da, ya que la Eeaoc dispone de un pro­to­co­lo de esti­mación pre­ciso y de efi­cien­cia com­pro­ba­da medi­antel estu­dio de imá­genes satelitales y val­i­da­ciones a cam­po”, mesuró.

Pre­cisa­mente, agregó que la can­ti­dad de días nubla­dos que se está dan­do tam­bién impidió que la insti­tu­ción dispon­ga de imá­genes satelitales ade­cuadas y de su respec­ti­va ver­i­fi­cación en cam­po. “Estas tar­eas vienen real­izan­do los téc­ni­cos de la sec­ción de Sen­sores Remo­tos y del Sub­pro­gra­ma Agronomía des­de diciem­bre, para que en mayo nues­tra activi­dad sucroal­co­holera dispon­ga de la esti­mación del total de caña que dispon­dremos para mol­er en esta zafra 2021”, final­izó Romero.

Fuente: La Gac­eta.