Según Apronor, la nueva Ley de Biocombustibles “atenta contra el sector”

“Nos preocupa que industriales locales y nuestro Ministro de Desarrollo Productivo celebren este retroceso en materia medioambiental”, afirmaron.

La Aso­ciación de Pro­duc­tores Agrí­co­las y Ganaderos del Norte Argenti­no (Apronor) expresó, medi­ante un comu­ni­ca­do, su dis­con­formi­dad con la nue­va Ley de Bio­com­bustibles.

“La dis­min­u­ción en las cuo­tas de par­tic­i­pación de com­bustibles ren­ov­ables, sobre todo en biodiesel, el cual bajó de 10% de par­tic­i­pación a un 5%, (con posi­bil­i­dades de que el Ejec­u­ti­vo lo baje a un 3%), aten­ta no solo con­tra el medio ambi­ente desalen­tan­do la pro­duc­ción y con­sumo de energías no con­t­a­m­i­nantes, sino tam­bién con­tra la gen­eración de val­or agre­ga­do en ori­gen “, argu­men­tó.

“Esos gra­nos que se uti­liz­a­ban para pro­ducir biodiesel, aho­ra pasarán segu­ra­mente a expor­tarse como poro­to de soja, generan­do aumen­to de la capaci­dad ociosa en la indus­tria que apos­tó a los bio­com­bustibles, y la con­se­cuente pér­di­da de fuentes de tra­ba­jo, suma­do a que como país seguimos ahuyen­tan­do inver­sores con los con­tin­u­os y sis­temáti­cos cam­bios en las reglas de juego “, sigu­ió.

Apronor advir­tió que “como tucumanos, no debe­mos mirarnos el ombli­go y con­for­marnos con que esta ley mantiene en prin­ci­pio la cuo­ta de par­tic­i­pación de etanol en naf­tas (tam­bién le con­fiere al Poder Ejec­u­ti­vo la posi­bil­i­dad de bajar al 9% la cuo­ta), nos pre­ocu­pa que indus­tri­ales locales y nue­stro Min­istro de Desar­rol­lo Pro­duc­ti­vo cele­bren este retro­ce­so en mate­ria medioam­bi­en­tal “.

En ese sen­ti­do, ase­guró que “la gravedad es may­or de lo que parece, ya que el gasoil es el com­bustible que se uti­liza por exce­len­cia en la pro­duc­ción agropecuar­ia, en el trasporte auto­mo­tor como fer­roviario, tan­to de pasajeros como de car­gas, de modo tal que su con­sumo rep­re­sen­ta un val­or muy supe­ri­or al de las naf­tas. Esta nor­ma pasa a for­mar parte de la larga lista de medi­das desac­er­tadas que aten­tan con­tra la pro­duc­ción, la gen­eración de empleo y la sus­tentabil­i­dad “.

Fuente: La Gac­eta.