La UE confía en que la mejora de rendimientos de la remolacha estabilice la producción de azúcar, en 2030, en los 16 millones de toneladas, pero preocupa la bajada del consumo

Hasta 2030, la Comisión Europea prevé una merma del consumo de este producto del 0,4% anual

Den­tro de las “per­spec­ti­vas” que ha pub­li­ca­do la Comisión Euro­pea de cara al año 2030 se ha anal­iza­do el futuro de la remo­lacha y el azú­car.

En los últi­mos 3 años, los pro­duc­tores de remo­lacha azu­car­era de la UE han sido tes­ti­gos de condi­ciones climáti­cas adver­sas, al tiem­po que han tenido que adap­tarse a las cre­cientes lim­ita­ciones en el uso de deter­mi­nadas sus­tan­cias fitosan­i­tarias, afir­ma el informe. Es prob­a­ble que estos desafíos per­sis­tan a cor­to pla­zo, pero se espera que se super­en a largo pla­zo. Los rendimien­tos podrían cre­cer de 72 t / ha en los últi­mos 3 años (prome­dio 2018–2020) a 75 t / ha para 2030.

Los rendimien­tos más altos, jun­to con un pequeño aumen­to en los pre­cios del azú­car, deberían mejo­rar la economía del sec­tor y ayu­dar a esta­bi­lizar la super­fi­cie de la remo­lacha azu­car­era por enci­ma de 1,4 mil­lones de hec­táreas durante la may­or parte del perío­do de las per­spec­ti­vas. Se espera que la super­fi­cie estable y el lento crec­imien­to de los rendimien­tos den lugar a un pequeño aumen­to de la pro­duc­ción de azú­car de la UE, que se pre­vé que alcance los 16,2 mil­lones de toneladas en 2030.

Se espera que los bajos pre­cios del azú­car y la com­pe­ten­cia de los edul­co­rantes no calóri­cos como sucedá­neos del azú­car lim­iten la pro­duc­ción de isoglu­cosa de la UE. Como resul­ta­do, la pro­duc­ción aumen­tará mod­esta­mente a 0,8 mil­lones de toneladas en 2030.

La UE en el camino de la autosuficiencia en azúcar

Con una disponi­bil­i­dad lim­i­ta­da de azú­car a cor­to pla­zo, la UE sigue sien­do un impor­ta­dor neto con importa­ciones y exporta­ciones esta­bles. A medio pla­zo, se pre­vé un repunte de la pro­duc­ción de azú­car y se pre­vé que el con­sumo siga cayen­do. Esto, a su vez, con­duciría a un aumen­to de las exporta­ciones y una dis­min­u­ción de las importa­ciones, lo que haría que la UE fuera auto­su­fi­ciente y poten­cial­mente un expor­ta­dor neto de azú­car.

Los pre­cios del azú­car de la UE se han alin­ea­do bien con los pre­cios mundi­ales en los últi­mos años, man­te­nien­do un difer­en­cial de alrede­dor de 40 EUR / t. Con los pre­cios mundi­ales y de la UE aumen­tan­do lig­era­mente, se espera que este mar­gen se man­ten­ga durante todo el perío­do de proyec­ción.

La disminución del consumo de alimentos ejerce presión sobre el del azúcar

El con­sumo humano direc­to cor­re­sponde al 85% del con­sumo inter­no total de la UE. Se pre­vé que con­tinúe una ten­den­cia a la baja en el con­sumo de azú­car para usos ali­men­ta­r­ios, impul­sa­da prin­ci­pal­mente por prob­le­mas de salud y que afec­ta a los mer­ca­dos de refres­cos y con­fitería, durante el perío­do de las per­spec­ti­vas. Se espera que el aumen­to del pre­cio del azú­car haga que la isoglu­cosa y espe­cial­mente los edul­co­rantes no calóri­cos sean más com­pet­i­tivos y ayude a aumen­tar su con­sumo.

El azú­car para usos no ali­men­ta­r­ios, que tiene una par­tic­i­pación de aprox­i­mada­mente el 15% del con­sumo total de azú­car, exper­i­men­ta­ría difer­entes desar­rol­los: las exporta­ciones de azú­car en pro­duc­tos proce­sa­dos ​​seguirán cre­cien­do, mien­tras que el uso indus­tri­al se man­ten­drá estable. En gen­er­al, se pre­vé que el uso total de azú­car dis­min­uya a 16,0 mil­lones de toneladas para 2030 (-0,4% anu­al).

Fuente: AgroNews Castil­la y León.