El poder económico desarrolló la industria azucarera en Cuba
La industria azucarera en Cuba emergió por el poder económico de ibéricos y nacionales en los siglos XVIII y XIX, según revelan hoy estudios realizados por el Museo municipal de la villa de Trinidad.
Ya en el año 1795 existían en esa llanura serpenteada por las montañas, en el sur de la central provincia de Sancti Spiritus, 44 trapiches, ingenios tradicionales, donde miles de esclavos, en su mayoría africanos, eran explotados, maltratados y castigados a fuerza de látigo y atados a los cepos.
Según documentos que obran en el archivo en apenas un siglo el número de casas productoras de crudo se duplicó, abriendo el enriquecimiento a una clase burguesa criolla que invirtió y desarrollo la villa trinitaria.
El investigador Víctor Echenagusía, en un aparte con Prensa Latina deduce que el progreso en esa época aunque marco el florecimiento local, constituyó la angustia y muerte de miles de esclavos.
La pequeña comunidad constituida en 1514, aledaña a las montañas de Guamuhaya, hoy Escambray, se va a transformar y convertirse en territorio de preferencia para emigrantes europeos que invierten en el florecimiento regional, añadió.
Aparecen explicó Echenagusía instituciones socioculturales, zonas de esparcimiento como la plazas de Carrillo en 1839, actualmente el parque central de la ciudad.
Trinidad es en la actualidad una de las villas patrimoniales mejor conservadas de América, privilegiada al contar con la playa Ancón, conocida como el Varadero del sur, la frondosa biofera de Topes de Collantes y la riqueza colonial del Valle de los ingenios.