El municipio invita a descubrir cómo funciona la “bomba de vacío” del Museo de la Industria Azucarera
La “bomba de vacío”, la maquinaria más atractiva que posee el Museo de la Industria Azucarera –Casa del Obispo Colombres (MIA), reconocida por su gigantesca rueda amarilla, fue recuperada y puesta en funcionamiento por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán.
De esta manera, los vecinos y turistas que visiten el parque 9 de Julio pueden conocer más sobre cómo era el proceso de fabricación del azúcar en los inicios de la “industria madre” de nuestra provincia.
La bomba de vacío (que muchos denominan “trapiche”, aunque cumple una función distinta), fue fabricada en Francia en 1883 y traída años más tarde a Tucumán. El municipio se encargó de repararla y ahora quienes visiten el MIA podrán verla en acción. La máquina, que actualmente funciona adaptada con un motor eléctrico que reemplazó al sistema original impulsado por vapor, hace girar su rueda y acciona una serie de émbolos. En los primeros años de la industria azucarera, a través de este mecanismo se generaba el vacío necesario para disminuir la presión de los cilindros donde se cocían los jugos de la caña de azúcar.
El secretario de Relaciones Institucionales municipal, José Luis Avignone, dijo que “esta estructura histórica que fue recuperada por la Municipalidad servirá para que todas las instituciones educativas, vecinos y turistas que visitan el Museo puedan aprender realmente cómo se producía el azúcar, que es parte de nuestra identidad como provincia y como nación”.
Un lugar para conocer
Los vecinos y turistas pueden visitar el MIA de lunes a viernes, de 9 a 12.30 y de 15 a 18 y los sábados, de 10 a 13 y de 15 a 18.
El Museo cuenta la historia de la industria azucarera de una manera didáctica, a través de material audiovisual, visitas guiadas y atractivos juegos lúdicos, como un rompecabezas interactivo del mapa geopolítico de Tucumán. En ese solar histórico residió el Obispo José Eusebio Colombres, quien instaló en 1821 el primer trapiche azucarero de Tucumán. La casona del parque 9 de Julio fue declarada “Monumento Histórico Nacional” en 1941 y ya tiene 100 años de antigüedad.
Fuente: Tucumán Noticias.