Diversificación, el potencial económico de la caña de azúcar
La fabricación exclusiva de sacarosa carece de futuro, el cual está hoy en la diversificación de la agroindustria, afirmó José Orive, director ejecutivo de la Organización Internacional del Azúcar (OIA).
A juicio del ejecutivo, existe un gran potencial en la diversificación de la caña, en el desarrollo de la producción de energía, alimento animal, tableros, papel, alcoholes y bebidas, sorbitol, fármacos, resinas, cera y otros numerosos rubros.
La importancia de la cogeneración del bagazo cae por su peso, ejemplifica. Es un negocio, pues esa fibra, vista anteriormente como un desecho sólido, hoy permite la generación de energía y electricidad.
En estos momentos, precisa, en Centroamérica, donde se ha enfatizado en la importancia de la cogeneración, todos los países azucareros la están practicando, venden sus excedentes de energía eléctrica a la red nacional, y es Nicaragua, en esa esfera, el líder de esa zona.
Preguntado sobre el programa de construcción en Cuba de 19 bioeléctricas, estimó que es bastante ambicioso, va en la dirección correcta y deseó que pueda implementarse totalmente.
Considero al bagazo -agrega- una materia prima de grandes perspectivas, y basta señalar que no sólo se invierte en numerosos países a fin de obtener energía mediante esa fibra, sino también, sobre todo en Asia, para producir bioplásticos.
Al respecto ejemplifica que en la provincia más productora de caña de azúcar en China, todos los colegios están utilizando bioplásticos a partir del uso de ese subproducto de la agroindustria.
Según expertos, entre los países productores de azúcar se encuentran en explotación comercial más de 50 productos en diferentes escalas, mientras un número mayor cuenta con factibilidad técnico-económica.
En Cuba, las experiencias productivas y de estudio en la agroindustria, particularmente a partir de la creación en 1963 del Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de la Caña de Azúcar, propició un crecimiento que situó el país en la década del 80 como el de mayor número de derivados en explotación.
Actualmente esta esfera en la isla se encuentra en fase de recuperación y desarrollo, con el programa de construcción de bioeléctricas y rehabilitación y modernización de destilerías, en lo que la participación de la inversión extranjera es fundamental.
También gracias al impulso a otras producciones de derivados, entre ellas alcoholes y bebidas y alimento animal, muy importante este último en la sustitución de importaciones y en la seguridad alimentaria.